Miradas de Papel
Fotografía analógica / 40X60 / 60X40 / 1999
dedicada a mi padre
Estás en el interior de los reflejos, estás en la casa de la mirada, has cerrado los ojos y entras y sales de ti mismo a ti mismo por un puente de latidos:
EL CORAZÓN ES UN OJO.
Octavio Paz
Miradas de Papel para mí es algo más que un registro urbano; es una búsqueda personal en las calles de la Barcelona de 1999. Caminando con mi Nikon F3 cargada con película Kodak Tri-X 400, sin saber aún que a aquello lo llamaban Street Photography, me dediqué a rescatar rostros publicitarios de su propósito comercial. A través de la espera de personajes y los reflejos en las cristaleras —sin montajes fotográficos— encontré en los anuncios testigos mudos que sugerían, interrogaban y vigilaban el transcurso cotidiano de la ciudad.
Aquel fue un año de contrastes muy profundos. Afectado por la pérdida de mi padre y otros asuntos, este proyecto se convirtió en mi refugio y en el catalizador definitivo de mi vuelta al arte, del que me había distanciado hacía muchos años. La dinámica entre el ruido de la calle y el silencio del cuarto oscuro fue vital. Positivar cada copia a mano en mi laboratorio casero fue un proceso íntimo en el que disfruté y me ayudó a reflexionar, no solo sobre lo artístico.
El germen de toda esta serie nació en el Espai de Fotografía F. Català-Roca. Fueron el curso, los consejos de Jordi Pol y la necesidad de cambios los que me empujaron a perseguir estos encuadres. Lo que empezó en un momento de duelo y crisis personal derivó en una etapa llena de luz y descubrimientos. Este viaje personal entre los haluros de plata y la calle terminó formalmente un año después, cuando la serie completa se expuso en la Sala Golferichs de Barcelona en el 2000.
























