Campillos-Sierra
(huellas en blanco y negro)
Fotografía digital / Campillos-Sierra (Cuenca) / 69 imágenes 40X40 / Otoño de 2022

"El pasado no está muerto, ni siquiera está pasado."
— William Faulkner
Hay lugares que no se muestran, se revelan. Rincones donde la luz no ilumina: insinúa. Donde los objetos no cuentan historias, pero las contienen. Una silla junto a una ventana, una herramienta olvidada, la curva de una puerta entreabierta... nada reclama atención, y sin embargo, todo invita a mirar.
Aquí el tiempo no corre, se asienta. Se adhiere a las paredes, a las texturas, a lo que parece irrelevante. En este escenario mínimo, cada forma —por sencilla que sea— cobra densidad bajo una mirada atenta. Como si la cámara no capturara lo que se ve, sino lo que permanece sin decir.
El blanco y negro no es solo una decisión estética: es una forma de escucha. De reducir el mundo a lo esencial. Las sombras no esconden, sugieren. La imagen, liberada del ruido, se convierte en superficie sensible: un espacio donde lo que ya no está convive con lo que aún se intuye.
En este rincón apenas tocado por lo actual, la fotografía no busca registrar el pasado, sino dialogar con lo que sigue ahí. El silencio no es ausencia: es la materia misma de la imagen. Un pulso bajo la superficie, discreto pero nítido, que solo aparece cuando uno se deja mirar por el lugar.
























